martes, 15 de febrero de 2011

Wave Garden de estreno




Hoy, el proyecto de un piscina de olas artificiales echa a andar públicamente, después de muchos años de desarrollo.

Ha sido presentado hoy a las 11:30 en la Diputación Foral de Gipuzkoa por lo que ya os podemos mostrar algunos detalles.

La ola que habéis visto es real, está en Aizarnazabal, pero solo es un prototipo, un pequeño banco de pruebas para investigar y comprobar empíricamente que las cosas funcionan. Mucha gente que ha visto los vídeos de la piscina comenta que la ola es muy pequeña, y es cierto, pero la misma tecnología que genera estas olas de medio metro podría generar olas de mucho más tamaño. Una más grande, que generará olas de metro y medio, se construirá próximamente, probablemente en Zarautz y será el escaparate de esta tecnología ante el mundo.

Las principales características de esta tecnología consisten en:

- El consumo energético de Wavegarden es muy inferior a las tecnologías de generación de olas ya existentes. Por primera vez se pueden realizar instalaciones rentables orientadas a la práctica de surf.
- Con esta tecnología la distancia que recorre una ola viene únicamente limitada por las dimensiones del terreno disponible (una ola de 1,6 m produce un tubo de 30 s. en una longitud de 250 m).
- Si las dimensiones del terreno lo permiten, Wavegarden ofrece un área para surfistas iniciados y otra para principiantes o niños de manera simultánea.
- La ola se forma limpiamente y rompe con forma de tubo.
- Está especialmente diseñada para ser integrada en entornos naturales.
- Puede ser como las olas del mar, con un recorrido con principio y fin o un bucle cerrado que genera una ola sin fin.
- Esta forma de generar las olas permite un control continuo e instantáneo de la misma. Una ola puede ser idéntica a la anterior o puede experimentar pequeñas variaciones en cualquier punto e instante de la rompiente. Estas variaciones se programan de manera que el surfista pueda o no conocerlas con antelación.
- La definición de todos estos factores se realiza con un estudio particularizado para el cliente.

Una instalación básica podría rondar los tres millones de euros, mientras que otra para la que se prevea "una fuerte asistencia" de practicantes y que incluyera una superficie edificada de mil metros cuadrados, entre otros equipamientos, podría llegar a los cinco o seis millones de euros en función de como se quiera "ordenar" la instalación.